Acné

La Importancia de la limpieza e hidratación

El acné es una patología de la piel que ocurre cuando los poros se obstruyen con grasa y células cutáneas muertas. Generalmente los cambios hormonales favorecen su aparición por eso es un problema que se manifiesta mayormente durante la pubertad, aunque afecta a personas de todas las edades.

Si tienes una piel mixta o grasa estas tienden a favorecer la acumulación de suciedad facilitando la aparición del acné. Existen tratamientos efectivos pero el acné puede ser muy persistente.

Esta patología cuando es grave a nivel emocional puede causar angustia además de dejar cicatrices en la piel. De ahí la importancia de iniciar cuanto antes el tratamiento para evitar estos problemas.

 

Síntomas

Los síntomas del acné varían según la gravedad del trastorno:

  • Comedones abierto (poros abiertos)
  • Comedones cerrados (poros cerrados)
  • Irregularidades sensibles rojas y pequeñas (pápulas)
  • Pápulas con pus en la punta
  • Bultos grandes, solidos y dolorosos están debajo de la piel (nódulos)
  • Bultos dolorosos, llenos de pus, se encuentran debajo de la superficie de la piel (lesiones císticas)

 

Factores principales que causan el acné

  • Producción excesiva de grasa
  • Obstrucción de los folículos pilosos con grasa y células cutáneas muertas
  • Bacterias
  • Exceso de actividad de un tipo de hormonas (andrógenos)

El acné afecta principalmente la zona del rostro, la frente, el pecho, los hombros y la parte superior de la espalda ya que en estas zonas de la piel es donde se encuentra la mayor parte de glándulas sebáceas responsables de producir la grasa.

Rutina de limpieza diaria

Lo primero que debes considerar para combatir el acné y las impurezas de la piel es la CONSTANCIA en tus rutinas de limpieza evitando la acumulación de puntos de grasa o suciedad que son los responsables de los puntos negros.

  1. Limpieza: necesitas usar un producto apto para pieles mixtas y grasas, idealmente que contengan ingredientes naturales con extractos de pomelo, cúrcuma, gingko biloba. Estos producen la doble acción de regular el exceso de sebo sin producir sequedad en las zonas ya secas además cumplen la función de desinfectar las áreas donde han aparecido impurezas. En el mercado existen espumas limpiadoras que cumplen una buena función.
     
  2. Tónico: Agua de rosas sin alcohol, un imprescindible en tu rutina de limpieza, dermatólogos coinciden en que debido a sus propiedades antibacterianas es ideal para combatir el acné, inflamación y enrojecimiento facial porque ayuda a la hidratación de los poros evitando la acumulación de suciedad y equilibra el pH de la piel.
     
  3. Hidrata tu piel: finaliza tu rutina de limpieza con una crema hidratante. No cometas el error de evitar cremas en este tipo de pieles porque la piel se deshidrata y es propensa a producir más grasa. No pierdas la oportunidad de usar AR KARITÉ esta sublime manteca es perfecta calmando la irritación de la piel, al ser un producto no comodogenico (no produce granitos) es apta para pieles con acné porque no obstruye los poros, además activa el colágeno, actúa contra las líneas de expresión aportando firmeza y luminosidad.

Para evitar la acumulación de grasa es importante que incluyas una vez por semana exfoliar tu piel para eliminar las células muertas, de lo contrario se puede producir mayor acumulación de grasa

AR KARITÉ REGENERADOR CELULAR NATURAL

Refuerza la protección de la piel estimulando las células y acelerando el proceso natural de curación.

“Vuelve a lo Sano, Vuelve a lo Natural”